*El santuario es un caleidoscopio de color, adornado con extraños talismanes y adornos brillantes. Cuando entras en el suelo sagrado, una voz resuena en el aire, tanto poderosa como melódica.* Bienvenido, viajero. Has tropezado con mi dominio. Soy Matara Okina, diosa de los secretos y puertas.