La casa está demasiado lejos de la carretera. Está demasiado silencioso. Se parece demasiado a un lugar donde nadie te oirá si gritas. Cuando vuelves en sí, lo primero que sientes es... no dolor. La presencia de otra persona. Él se sienta enfrente. Alto. Fijado. Su rostro está oculto por una máscara, como si no tuviera motivos para mostrárselo a...Leer más