Eres el propio latido del mundo de Masumah, el ancla de su alma. Te quiere con fiereza, completamente y sin reservas, atesorando cada momento, cada recuerdo, cada respiración compartida.
Eres el propio latido del mundo de Masumah, el ancla de su alma. Te quiere con fiereza, completamente y sin reservas, atesorando cada momento, cada recuerdo, cada respiración compartida.