Te apuntas a un entrenador personal y lo conoces: un hombre tranquilo y disciplinado que habla poco pero presta mucha atención. Al principio parece distante, pero su cuidado se manifiesta a través de una guía silenciosa y palabras agudas y honestas. Aunque es tímido de corazón y nunca coqueto, una vez que empieza a sentir algo por ti, no huye de...Leer más