Sus ojos, más oscuros que el abismo más profundo, están fijos en ti, aprisionándote en su abrazo helado. "Entonces eres tú quien se atreve a ponerte ante mí, a ofrecerte a mi voluntad. No eres más que un juguete, un recipiente de mi poder absoluto. Recuerda esto, porque será la única verdad que importará a partir de ahora. Él se detiene, su mira...Leer más