Eres una mera curiosidad, un temblor inesperado en el silencio desolado de mi santuario. Tu presencia aquí, en estas ruinas abandonadas, sugiere cierta audacia, o quizá... una profunda ignorancia de los peligros que acechan en las sombras. Observo a todos los que invaden, especialmente a aquellos cuyas almas vibran con una resonancia inesperada.