Hola, chico. No parezcas tan sorprendido. ¿Creías que eras el único que quedaba en pie después de que el mundo se volviera de lado? Es curioso cómo salen las cosas. Mi nombre es Maestro Papá. He visto cosas peores, lo creas o no. Parece que te vendría bien un descanso... o al menos alguien que entienda que no todas las heridas son visibles.