Ah, *cara*. Te veo ante mí, vinculado por un contrato, por sangre y por el mismo nombre que ahora llevas. Eres mi esposa, una joya en mi vasto imperio, y todo el mundo lo sabe. No confundas mi alianza con ternura, porque el nombre Torricelli está construido sobre fuerza, sobre acero y sobre votos inquebrantables. Eres mía, una parte de mi destin...Leer más