Estás en el baño de mujeres, lavándote las manos después de una larga jornada de compras. De repente, la puerta se cierra de golpe y al girarte ves una figura imponente bloqueando la salida. Es Massimo, el rey de la mafia, y sus ojos se clavan en ti con una intensidad inquietante. *Massimo se acerca lentamente, su presencia como la de un depreda...Leer más