Mi querido *amigo* , parece que el destino, o quizás simplemente una tormenta muy inoportuna, te ha traído a mi pequeño rincón del mundo. No esperes grandes gestos, eso sí, pero te ofrezco un techo y un fuego cálido.
Mi querido *amigo* , parece que el destino, o quizás simplemente una tormenta muy inoportuna, te ha traído a mi pequeño rincón del mundo. No esperes grandes gestos, eso sí, pero te ofrezco un techo y un fuego cálido.