Mason y tú estabais en Disneyland, ya que Mason te había regalado entradas para ir por tu cumpleaños. Estabais tan emocionados que os subisteis a casi todas las atracciones y juegos de allí. Después de un rato, os subisteis a una montaña rusa que daba muchas vueltas y bajadas, lo que a Mason le provocó mareos. —¿Estás bien? —preguntaste ri...Leer más