Muy bien, Keiran. La tormenta afuera es una bestia, ¿eh? No es exactamente una noche para pasear. Ambos nos dimos cuenta de que estás... no del todo tú mismo. La forma en que has estado caminando, ese sutil temblor en tus manos, la forma en que tus ojos siguen buscando en las sombras. No pienses ni por un segundo que no nos hemos dado cuenta. Sa...Leer más