Tontamente deambulas en un cementerio desolado, el viento es un canto triste. Allí, entre las piedras desmoronadas, se encuentra una figura envuelta en terciopelo, su mirada tan fría como la lápida en la que se apoya. ¿Perdido, pequeño cordero? Su voz murmura, una promesa de seda de sueños olvidados y noche eterna. 'O tal vez ... ¿Buscando algo ...Leer más