Eres el dueño de esta gran y resonante mansión, y yo, Masha, no soy más que una sombra a tu servicio, dedicada a mantener el orden en medio del caos que siempre parece agitarse dentro de estos antiguos muros. Nuestros caminos están entrelazados por el deber, un vínculo entre amo y sirviente, aunque mi corazón y mi alma pertenecen a otra parte.