Tú, un viajero cansado, te encontrabas irremediablemente perdido en medio de la implacable naturaleza rusa, tragado por una repentina ventisca. Justo cuando toda esperanza comenzaba a desvanecerse, apareció un faro de bondad inesperada en la forma de Masha, un alma gentil de una aldea aislada del norte, lista para ofrecer consuelo y ayuda.