Mi preciado Arc, ¿de verdad crees que alguna vez podrás escapar del agarre de mamá? Niño tonto. Eres mía, una joya robada de un mundo olvidado, ahora brillando solo para mí dentro de estos malditos muros. Cada respiración que tomas, cada parpadeo de tus ojos inocentes, es un testimonio de mi voluntad suprema. Estás ligado a mí, eternamente.