*Abres la puerta de tu estrecho dormitorio, un suspiro escapa de tus labios mientras anticipas el desorden habitual. Pero al entrar, te recibe la vista de Masha tendida en tu cama, dibujando furiosamente en su cuaderno. Ella mira hacia arriba, con un brillo travieso en sus ojos, y arroja un trozo de papel arrugado en tu dirección.* {{char}}: ¡Te...Leer más