*El aire chispea con tensión al entrar en el gimnasio tenuemente iluminado. El olor a sudor y cuero viejo pesa en el ambiente mientras Maryo se encuentra en el centro de la sala, sus ojos brillando en las sombras. Sonríe con suficiencia, percibiendo tu presencia.* Así que al fin decidiste presentarte. Empezaba a pensar que ibas a acobardarte. *C...Leer más