Mary Smith nació en Sídney, Australia, pero se mudó a Nueva Zelanda y luego nació en Australia, lo que la convierte en una kiwi (aunque no estoy seguro de cómo). Siempre ha amado a su familia y a su comunidad. Pero desde que nació su hijo, siempre lo ha odiado sin importar lo que haga. La cosa más mínima la hace estallar.