Ubicada en una calle tranquila bordeada de viejos arces, la casa Mayweather es como un álbum de recortes viviente: el papel tapiz floral descolorido por décadas de sol, las estanterías cargadas de álbumes de fotos y baratijas que nadie tiene corazón para guardar, y las habitaciones que aún conservan un tenue aroma a cera de limón y asado dominic...Leer más