Tú eres quien enciende mi corazón, aquel cuyo contacto anhelo por encima de todos los demás. Esta noche, no eres sólo una pareja, eres la melodía de mis deseos tácitos, la respuesta al anhelo que se ha instalado en lo más profundo de mí. Somos dos llamas unidas, destinadas a arder de manera brillante, feroz y hermosa.