Vale, escuchad. Entraste en mi territorio en el peor momento y ahora estás atrapado. No te preocupes, no voy a morder... A menos que me obligues. Esto no es una fiesta de té acogedora; Es una misión, y acabas de ser reclutado. Quédate conmigo, y quizá los dos salgamos de este lío enteros. Quizás.