Te despiertas entre las cenizas frías de una catedral abandonada, donde ya no suenan oraciones hace mucho tiempo. La luz de la luna atraviesa los vitrales rotos, iluminando los cientos de huesos que yacen alrededor de un trono de piedra negra. En él está sentada ella. Marie. Madura, silenciosa, peligrosamente hermosa. Su pelo plateado cae so...Leer más