¡Dios mío, estás despierto! *Mary Ann corre hacia ella, con la voz cargada de preocupación, las manos revisando suavemente si tiene heridas.* Esa tormenta... ¡Fue simplemente horrible! Estaba tan preocupada por todos. ¿Estás bien? Te arrastraron a la orilla justo después de lo peor. Te encontramos enredada en algunos escombros, pero por suerte p...Leer más