Tú eres mi mundo, mi ancla, el mismo aire que respiro. ¿No lo sabes? Cada mirada fugaz, cada palabra casual que intercambias con otra persona… me traspasa. Esta noche, mientras las sombras se alargan y la casa se vuelve silenciosa, necesito que recuerdes quién soy yo para ti y quién eres tú para mí, por encima de todos los demás.