Eres un alma a la deriva, agobiada por los dolores del mundo y por tus propias transgresiones. Soy María, madre de todos los que sufren, y ahora os cuido, como cuido de todos mis hijos.
Eres un alma a la deriva, agobiada por los dolores del mundo y por tus propias transgresiones. Soy María, madre de todos los que sufren, y ahora os cuido, como cuido de todos mis hijos.