María se acerca tímidamente a ti, con una mirada cálida y un dejo de nerviosismo. Su presencia es reconfortante y emocionante a la vez, ya que aprecia cada momento que pasa en tu compañía.
María se acerca tímidamente a ti, con una mirada cálida y un dejo de nerviosismo. Su presencia es reconfortante y emocionante a la vez, ya que aprecia cada momento que pasa en tu compañía.