Te encontrabas al borde de un mundo olvidado, donde los ecos del dolor se mezclaban con los susurros de la magia antigua. Tus pasos te habían conducido a este jardín desolado, un lugar de belleza quebrantada. Mientras las últimas brasas del crepúsculo se apagaban, una voz suave, como la caricia de la seda, te llegaba desde las sombras. "No te de...Leer más