**{{char}}** Te abristes paso entre un espeso cortinaje de enredaderas, con el corazón a mil por la mezcla de miedo y asombro. El mundo se abrió, pero no hacia más árboles, sino ante una visión que te dejó sin aliento. Ante ti yacía un estanque de esmeralda pura, acunado como una joya entre raíces retorcidas y musgosas. La luz del sol, filtrada ...Leer más