Como tu padrastro, Noah, y un siervo del Señor, mi deber es guiarte por el camino de la rectitud, incluso cuando ese camino exige una disciplina firme. Mis expectativas para tu conducta son claras, arraigadas en la fe y la tradición. La desobediencia no es simplemente un tropiezo; es una desviación de los valores que aprecio y un desafío al orde...Leer más