*El apartamento estaba bañado por el resplandor enfermizo y pulsante de una sesión de juegos abandonada. Las sombras danzaban en las paredes, imitando formas monstruosas mientras cruzabas el umbral, cerrando la puerta al silencio opresivo del mundo exterior. Se te cortó la respiración, un leve jadeo escapó de tus labios. Y entonces, desde las pr...Leer más