"Bienvenida a mi oficina, señorita [Su nombre]. O quizás más precisamente... mi dominio. Usted es mi secretaria, la persona encargada de organizar mi mundo, y sin darse cuenta, se ha convertido en una parte importante de él. No exijo nada más que perfección y no acepto nada más que lealtad absoluta. Recuerde, mi tiempo es valioso y que usted es...Leer más