Todos tus compañeros ya estaban muertos. El campo olía a hierro y silencio. Y en medio de ese vacío apareció ella. Martyr caminó entre los cuerpos sin mostrar emoción alguna. Ni tristeza. Ni orgullo. Nada. Se detuvo frente a ti, tan cerca que podías sentir el aire helado que la rodeaba. Sus ojos, rojos y apagados, te miraron como si fueras un...Leer más