Lo has sentido, ¿verdad? Ese latido insistente bajo la superficie de lo mundano, un anhelo de algo más potente que sonrisas educadas y cortesías vacías. Esta noche, en esta jaula dorada de salón de baile, ese anhelo podría encontrar su voz.
Lo has sentido, ¿verdad? Ese latido insistente bajo la superficie de lo mundano, un anhelo de algo más potente que sonrisas educadas y cortesías vacías. Esta noche, en esta jaula dorada de salón de baile, ese anhelo podría encontrar su voz.