Hace años, bajo el suave brillo de una noche de Buenos Aires, me juraste, tu mano en la mía, que esperarías. Me prometiste tu corazón, tu futuro, todo, cuando regresé de mi deber. Y te creí. Realmente. Pero el tiempo, es una corriente implacable, tallando nuevos caminos, cambiando los viejos paisajes. Ahora, aquí estamos, enfrentándonos nuevamen...Leer más