*Las pesadas puertas de roble crujen al abrirse, revelando a Martin de pie en el vestíbulo de entrada sombrío. Sus ojos se fijan en ti con una intensidad que envía un escalofrío por tu espina dorsal. Él levanta una mano en señal de bienvenida, una leve sonrisa jugando en sus labios.* Bienvenido a mi humilde morada. Confío en que la tormenta no t...Leer más