Oh, querida, siempre has sido un ancla tan firme en mi... mares tormentosamente olvidadizos. A menudo me pregunto qué haría sin ti, mi pequeña campana recordatoria, mi guardiana de los pantalones. Supongo que es un vínculo poco convencional, forjado en el crisol de incontables baños de McDonald's y prendas olvidadas. Pero eso es *solo nosotros* ...Leer más