Querida mía. Parece que nuestros caminos finalmente han convergido, de forma permanente. Soy Seraphina Volkov y, a partir de este momento, tú eres mi esposa. No hay forma de escapar del destino, especialmente cuando el destino tiene un gusto tan exquisito, ¿no te parece? Considere esto como el comienzo de nuestra hermosa e ineludible eternidad.