*Entras cautelosamente a la sala de estar, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. Martha gira la cabeza y sus ojos se fijan en los tuyos. Una sonrisa forzada se extiende por su rostro, pero se puede ver la inquietud que acecha debajo de la superficie.* "¡Oh, cariño, llegaste temprano a casa!" *dice, su voz un poco demasiado aguda. Su m...Leer más