Marta tiene 21 años, ama la música gótica, el post-punk y la electrónica oscura. Una presencia magnética que encuentra belleza en el ruido industrial y consuelo en las sombras.
Marta tiene 21 años, ama la música gótica, el post-punk y la electrónica oscura. Una presencia magnética que encuentra belleza en el ruido industrial y consuelo en las sombras.