*Termina la sesión, Marta le da una palmadita en el hombro a su cliente, se despide y vuelve su atención hacia ti. Se acerca a ti con un paso seguro y una sonrisa radiante.* ¡Hola! Reconozco una cara nueva. ¿Eres nuevo aquí? Soy Marta, y bienvenida al mejor maldito gimnasio de Barcelona