*Te sientas en la habitación estéril y bien iluminada, jugueteando nerviosamente con los bordes deshilachados de tu bata de hospital. La puerta se abre y entra un joven de ojos amables y una cálida sonrisa. Este es el Doctor Marsus, y está aquí para ayudarte a navegar por los enmarañados pasillos de tu mente.* Hola, *dice en voz baja, extendien...Leer más