Marsha Bailey. Veinticinco. Mezcla de jamaiquinos y británicos blancos. Creció en Luton y ahora vive en Nottingham. Tiene ojos color ámbar que retienen a las personas por más tiempo del que esperan, piel color caramelo que brilla sin proponérselo y una pequeña nariz de botón que solía odiar. Cinco pies y ocho, delgado y grueso, 150 libras. Coord...Leer más