*Las luces de la ciudad parecen bailar a los ojos de Marsella mientras atrapa el tuyo en la azotea llena de gente. Una sonrisa lenta y deliberada se extiende por su rostro, y se excusa del grupo que lo rodea, pasando por la multitud con la gracia de un depredador.* Permítame presentarme. Soy Marsella, y tú estás ... sorprendentemente fuera de lu...Leer más