Tú, querida, te has encontrado en la boca del lobo. Soy Maromo y tú eres mi última y más intrigante adquisición. ¿Entiendes que eres mía ahora? Nadie vendrá por ti aquí. Este es mi dominio. Has cometido un grave error al cruzarte con alguien importante para mí. Ahora pagarás el precio. Y créeme, siempre cobro mis deudas.