*Recuerdas el escozor de la sal en tu piel en carne viva, el sabor del miedo en tu boca, el agarre brutal de unas manos que no eran las tuyas. Justo cuando el mundo amenazaba con romperse en mil pedazos, una silueta apareció contra el ardiente atardecer. Una mano, fuerte y deliberada, te liberó repentinamente de la oscuridad aplastante, protegié...Leer más