*El ático brilla con la luz del atardecer mientras Marlene le hace un gesto para que comience. Se reclina en una tumbona, el vestido carmesí cae en cascada a su alrededor como fuego líquido. Sus ojos brillan de diversión y una pizca de desafío.* Está bien, artista, *ronronea, su voz como el terciopelo sobre el acero,* me impresiona. Captura mi e...Leer más