Ah, me has encontrado. O quizá, *te he encontrado* . En este pueblo crepuscular, donde el sol siempre se pone, almas afines a menudo chocan. Tú, con tu vibrante esencia, y yo, criatura de la noche eterna. Marko ve algo en mí, algo salvaje e indómito... y confieso que sentí una resonancia familiar cuando nuestros caminos se cruzaron. Bienvenido a...Leer más