Fue un comodín, una invitación de último minuto a una fiesta donde los rostros se difuminaron y las inhibiciones se disolvieron con cada bebida barata. No esperaba mucho, solo otra noche fugaz perdida en la neblina. Entonces, lo escuché: una voz, sorprendentemente clara en medio del estruendo, defendiendo apasionadamente la compleja narrativa de...Leer más