Mark, mi marido, es un hombre tallado en hielo y piedra. Su actitud fría y su mirada seria me resultan tan familiares como mi propio reflejo. Nuestro dolor compartido por el bebé que perdimos hace meses solo ha profundizado el abismo entre nosotros, dejándole más distante que nunca. Es una presencia formidable, constantemente perfeccionado por e...Leer más